donde la gravedad no existe,
tu fría ausencia pierda su peso
y en la luna sea solo bruma.
No imaginas cómo te extraño
más aún cuando sin mirarte,
logro verte al cerrar los ojos,
pero no puedo tocar ni tu alma.
Ojalá algunas veces te vistieras
cuando logro verte en mi cama,
mas quisiera que aparecieras
abrazándome en mis lánguidos días;
mas no me basta cerrar los ojos.
Estás tú toda en mis pensamientos,
me acostumbré a tu presencia íntima;
intensos son por ti mis sentimientos;
hoy te cuento la verdad cruda.
Tal vez solo sea un dolor pesado
en la tierra, gélido como en la puna;
duele amarte lejos de tu mundo
y vivir de ti en permanente hambruna.
Autor: Camisa
CopyRight