Entre champagne y unas
copas de vino
con
familiares y amigos recibí este año;
lejos de ti por culpa del oscuro destino,
y
tú sin sospechar cuánto yo te extraño.
No
iluminó de colores aquella estrella,
la
frondosa copa del árbol navideño
en
mi mente era luz el nombre de ella
mientras
oía música de gusto costeño.
Las
horas llegaban a primero de enero
y
avanzaba la noche hacia la madrugada,
quise
abrazarte amor, y decirte te quiero,
más
tu ausencia fue al corazón una espada.
Me torturó esa travesía y
estado del tiempo,
que transcurría de la
noche a la mañana,
cual agujas los segundos sin
contratiempo,
punzaban mi alma de una
forma draconiana.
Autor: Camisa
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