Se me apagó la luz que dentro de mí llevaba,
esperanza de amor que como cruz cargaba
esperando ver sus ojos como el mañanero café
cuyo aroma me traía a la mujer que amé.
La conocí aquel día y de la noche a la madrugada,
me encantó su aroma y clavó su beso en mi pecho,
fuimos como gatos por la noche en algún techo,
y en cada entrega, percibía que ella sí me amaba.
Amor loco sin luces de cámaras y sin guión,
que no le importaba el juicio hipócrita de la gente,
sentí el amor y el deseo loco clavado en la mente
que envolvía cada momento en una canción.
Envolvió mi alma a la suerte del juego de los dados,
con espasmos y temblores sacié mi sed y mis antojos
creí en su cadencia y en la mirada de sus negros ojos
suerte impía que solo trazaba, destinos separados.
Autor: Camisa
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