I
Despojémonos de la pesada cruz
que nos impide vivir nuestro sueño.
Caminemos hacia la luz,
aquella de mil colores.
II
Que lo vivido sea el leño
de nuestra futura realidad,
donde revive nuestro sueño
henchido de felicidad.
III
En esta fiebre delirante,
versos a mi amada,
este amor que es tan mío,
como lo es de mi amada.
IV
En esta página febril,
de mi vida, amor mío,
pienso en ti y en el e-mail.
te imagino, sueño y sonrío.
V
Treinta y tres años de mi vida,
en que en Cristo fue edad de la crucifixión,
tu vida tiene mi vida,
mi alma, mi amor y pasión.
VI
Cuando estoy lejos de ti,
tengo sólo horas negras.
Sólo tú mi vida alegras
y alejas la tristeza de mí.
VII
A través del internet y la computadora
tengo noticias de ti.
Amor, mi alma te adora.
¡Nunca te alejes de mí!
VIII
De tu piel el néctar de dulzura
beber quisiera, mi dulce amor,
y testear tu contextura,
En las llamas de este amor.
Autor:
Camisa
CopyRight