Archivo del blog

miércoles, 29 de abril de 2026

Tu fantasma

Cuando aprendas tú a perdonar,

perdona a este terco corazón,

que no te deja jamás de amar

y aún me nublas la vista y la razón.

 

Hace tiempo que te marchaste,

sin que hayamos terminado;

desde que tú me dejaste,

tu fantasma se ha quedado.

 

Quiero secar la sangre de mi corazón,

y  evitar que se alimente este amor;

quedar como arena en el desierto

donde no hay vida ni dolor.


La sombra tuya aún me afecta,

es fantasma en mi habitación;

la herida aún, en abril, me conecta

con recuerdos: clavos de mi crucifixión.


Autor : Camisa
CopyRight