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miércoles, 12 de enero de 2022

Se lo conté

 Me senté en la vereda 

de aquella calle vacía

y empecé a contarlo todo

hasta que me robaron el celular.


No me preguntaba,

pero como me escuchaba.

Lo se porque no me respondía.


Cayeron mis lágrimas,

mientras ardía mi corazón.

Le  dije que era con el alma

que la amaba mi vida.


Aún así sin celular,

sin  importarme el importe

del costo del celular,

seguí contándoselo.


Le conté que escribía,

solo para aplacar 

en algo este dolor,

que me trae sombras,

que oscurece mis dias

y me acongoja el alma.


Se lo conté todo, todo, todo.

y le pedir perdón por amar así.

Le pedí que me ayudara

a desaprender y ha olvidar;

porque aún no podía superarlo.


Se lo conté todo aún sabiendo 

que lo sabía todo también.

Se lo conté que siempre 

me preguntaba que haría.


Le conté que este dolor,

se había agigantado

y que ésta humilde humanidad,

no sabe soportar ni superar,

la ansiedad, ni la angustia.


Le conté que no sabía otra,

solo escribir lo que siento.

Que no me ayudó 

ni el psicoanalista

ni siquiera el coach.


Que me desvelo y la extraño,

que miento que estoy bien

y que me perdone 

por tamaño pecado.


Le conté además

que no logro remendar

las roturas del alma.


Le conté y aunque sé que lo sabía,

que había arriesgado la vida,

en el afán de borrar su imagen

de la mente que solo tiene ideas

de como escribir su dolor.


Todo se lo conté únicamente

a Dios para que me ilumine;

para que me bendiga,

para que me de la calma,

para que me aliviane el peso

para que me ayude.


Se lo conté todo en privado,

acerca de este corazón fugitivo;

para darle un destino a este amor

y para robarle el karma 

a ese ángel cruel.


Se lo conté todo

buscando ser mejor que antes.