No te olvide.
Aún se nutre mi memoria de tus recuerdos,
de objetos que me dejaste y las fotografías.
Aún naufrago en los ríos y mares de mi rostro,
abrazando aquellos regalos en esta mi libertad.
Aún mis penas estrujando con fuerza mi alma,
en tanto tiempo y sola vida aún con herida viva.
No te olvide.
Que sabrás de dolor si eres nieve en alma y piel,
si eres mar que encanta y traiciona con sus olas.
Lo se yo que conozco los secretos de tus rincones,
y me intoxique amándote hasta ser lo que soy ahora.
No te olvide.
Lo sabe Dios que a pesar de todo aún deseo pintar,
aquella tardes contigo y ver en tus ojos grandes,
aquella galaxia de color oscuro donde me perdí
y me vuelve el café de las tardes frente al ocaso.
No te olvidé.
Aún bajo la luna de mis noches, en mi memoria;
te abrazo, te beso y amanezco con tu ausencia;
sin importar morir de sueño los viernes en oficina
o desear que sea lunes, para que no llegue la tarde
y menos el largo sábado y domingo que me aferra
a tu recuerdo y al revés de la luz de mis días sin ti.
No te olvide.
Más este proceso de olvidarte no es nada fácil,
porque te amo a pesar de aquellos besos tuyos,
que con ojos abiertos me dabas, para matarme.
Eras luz, mi alegría; más hoy revés de algarabía,
me enamore de tu gesto cuando decías te amo,
vocablos de mentira como mentira el oírtelo decir.
No te olvide.
Mi memoria me lleva a la banca de aquel parque
donde un día me abandonaste para hacerme sufrir.
La memoria en el reposo..!