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sábado, 6 de noviembre de 2021

Me abrace a un verso

 Por varios dias

no he deseado para nada,

volver a conversar con la luna.


Más casi al final de la media noche,

la heché de menos,

ella no estaba.


Probablemente tampoco 

deseaba oírme como cada noche.


Empecé a jugar con cada 

manto del viento,

en mis manos y en mi rostro

mirando el cielo

a ver si divisaba a la luna.


No la vi....

Aburrida debe de estar 

oyendo cada día 

el mismo yaraví.


Oyendo ese verso

que a una nueva canción

deseo incluir.


Más yo nuevamente,

me abrace a ese verso,

recitándole a la noche

y recitándole a mi perro

que saltaba y ladraba

como molesto o tal vez feliz.


No lo se...

Más persiste en no dejarme

y apoderarse de mi 

una vez mas esta proclividad

de orillarme a la tristeza

en mi soledad oscura

me lleva a pensar 

que este amor es un hecho

demostrable, amable y creíble.


Que este amor,

seria provecho, 

si podría convertirme,

en el pan para el pobre,

o en el alimento diario 

de un desvalido.


Seria más útil mi existencia

si fuera alimento 

para un pueblo hambriento

o para un humano desvalido

discapacitado o de habilidades diferentes.


Me abrace a un verso

y eleve mis manos 

para que las tocara

y cure mi alma.


Las eleve de una forma y modo

que imaginé estar 

sobre el globo terráqueo

extendiendo mis manos, 

para que tocara las mías.


Muy útil sería

si fuera el agua de tierras áridas

para el campesino

que desea con esperanza sembrar.


¿Qué sería si sería...?

o ¿ que sería si yo no fuera...?

 Qué sería si ahora yo muriera,

ahora que no hago falta,

que se apagaron las luces

y me estoy yendo de bruces.


Alicaído y abrazado aún al verso,

como se aferra una vida,

 a la vida, 

cuando se ve en peligro.


Suicidarme lo pensé ya antes

cuando me sentí perdido.

¡Ahora no lo estoy...!

Al contrario me he encontrado

y se quien soy y cuanto tú vales;

que di lealtad, amor y amistad,

te di mi tiempo cual tesoro

y mi luz quedándome yo en tinieblas.


El destino una anaconda, 

que se traga el camino de luz,

te da un falaz amor la corriente

y un mundo de oscura sombra.



Autor: Camisa

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