Porqué me llevaste al cielo un día,
con tus abrazos tus besos y tu piel.
Me agrado la luna que no conocía,
Me agrado esa luna de miel.
Más hoy no volveré al cielo,
que toque al sentir tu piel;
ni a los infinitos colores
de esa dulce travesía.
No deseo mal de amores,
ni dolor, ni algún celo;
solo deseo algarabía
y de tristeza ninguna.
Solo Aferrarme a mis sueños
sin primaveras ni veranos.
Me llevaste al universo de tus ojos
y al infinito de tu miradas.
Ahora sin moverme
en cada nodo de tu mente
el amor quieto y pausado está
agazapado, triste y avergonzado
de haberte amado tanto.
Hoy con mis manos en soledad
y vacías de tus manos.
Yo solo soy huesos
hechos de un poco de barro
cargando carne que es más barro.
Me quedé avergonzado
de no haber sido suficiente
por no merecer su amor.
Le di mi tiempo, mis horas de lucha,
le di lo mejor y todo de mi
hasta quedarme vacío y sin nada.
Le di el máximo esplendor
de mi cava y aorta.
Le di mi corazón, mi alma
y mi entera libertad.
Más ahora no podría verla
nuevamente a sus ojos
porque siento vergüenza
de haber sido menos;
de haber sido ingenuo
y tal vez ahora se burla de mi.
Es mejor no decir nada
y en silencio desaprender
todo lo que aprendí a amarte.
Desaprender mis certezas
y aprender de premigenias dudas.
Renacer sin ti y sin tu sonrisa
que prendía mis ojos
cuál luces de la torre Eiffel
o de la gran manzana
de New York en USA.
Extraño tus labios cerrados,
que fueron hasta que inauguré
en respuesta a la magia
de acercarme a ti
y quedarme en ti
entre las paredes
de tu ser en fluida
sangre y semilla.
Perfume en mi almohada
palabras pidiendo que te bese
y yo susurrando te amo....
Extraño a mi piel que se hunda
en la tuya y se funda
en amor eróticamente.
Tan agonizante éxodo
de mi ternura, caricias y besos
a otras pieles.
Extrañando cogerte;
también de las manos.
Besar tu monte
y también aquellos
sobre tu frente.
Sembrar en tus suaves gemidos
a la transpiración la fiebre
y el cansancio está semilla
de perfume natural
de amor y de vida.
Autor: Camisa.
Copy Right.