Por los templos del sol y la luna,
por los caballitos de totora,
por la estatua de la libertad y la sirena,
quisiera posar contigo esta hora.
Contigo a mi lado, cogidos de la
mano,
imaginando, mientras te extraño, amada mía,
y odio tanto esta suerte impía,
que me aleja de la palma de tu mano.
Siempre estás en mi presente,
como el número de bancas de la Plaza de Armas,
de Trujillo y Víctor Larco,
como Huanchaco en las retinas de mis ojos,
como los delfines del Malecón Colón,
así estás en mi corazón.
Tus labios no tan rojos,
el calor de tu piel y la tersura de tus manos,
son mi escudo y mis armas,
contra la suerte impía y sus antojos.
Ven, amor de mi vida,
y tómame en tus brazos,
vente en ómnibus, avión o barco,
y rompamos la distancia en mil pedazos.
Mi alma, en este de los
enamorados el día
dedica estos sencillos versos de poesía,
soñando el día en que seas mía.
Hoy lejos de ti, mi dulce
amorcito,
mis ojos son como el fuego de la vela,
expuestos al voluble viento;
Son mis lágrimas, cera en la arena
del mar en este momento.
Written in October 2003
Autor: Camisa
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