Poesía en la marcha
Cual
hoja seca que lleva el viento dentro de un cementerio,
cielo
gris, pena profunda cual tallo seco de algún clavel,
en
silencio oscuro mi alma y sin el calor al alba de tu piel;
me
aniquiló, sin haberme quitado la vida tu amor cruel.
Duele
aún la conspiración, la alta traición de tu amor precario;
y
aunque falsos, extraño aun esa falsedad de besos y abrazos;
romance
el mío, que te elevó al cielo y te puso en un pedestal,
te
entregó tiempo, corazón y tú en cambio fuiste el arma letal.
Se
desarrolló las elecciones y no tenemos presidente proclamado;
latidos
lánguidos, para escribir entre sueños, marchas y pullazos,
la
esperanza de un pueblo por la victoria y acabar con el calvario,
la
multitud marchando, gritando con lemas y textos de improperio,
voy
grabando esta poesía, imaginando como sería junto a ti este día
sábado
gris en estas frías y húmedas calles de Lima hoy 12 de Junio.
Si
la hicimos y le pusimos el pare a esa presunta delincuente
que
en su afán de poder y controlar el país quiso ser presidente.
Tú
el gran amor de mi vida, a quien soñé despertar cada mañana,
con
un beso acariciando tu carita hasta que veas la luz del día,
más
hoy apretujando entre éstas personas los deseos de gritar
que
mi alma aún te siguen amando y me duele este infortunio,
de
no estar junto a ti y amarte tiernamente hasta con la mirada.
Tú
eres la que no fue y que quise que sea durante toda mi vida,
aquella
luz de mi camino, aquel ángel que consuma mi energía,
no
tener ni sentir angustia, tristeza y menos esta enorme herida,
que
consume mi lucha por la dignidad de una patria empoderada.
Autor:
Camisa
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