No me lastima ni me empaña
La
brillantes de tu sol
ya no
me empaña
como
cuando joven o adolescente.
Más
tanto me extraña
que
con lámpara tu siendo sol
busques
ternura en mi mirada.
Tu
desdén ya no me daña
el
corazón ni la mente,
mas hoy
la ternura de antes
es hoy
mas inmensa que tu fuente.