mes de algarabía y celebración.
Que se acerca la cuenta regresiva
para abandonar Noviembre.
Frente al espejo procuro ensayar
una sonrisa que oculte mi tristeza;
mientras me fijo más en mi rostro
y en la plata sobre mi cabeza.
Tiempo que no me queda casi nada
para tener alguna esperanza,
de que se acabe esta guerra fría
de tus ojos, tu perfume y tu piel.
En diciembre seguirán aún atados
mis ganas, mis deseos y mis sueños?
O será que por fin vendrás a desatar
mis perversidades y todas mis locuras.?
No imaginas cuan triste es para mí
vivir sin ti, desde que te fuiste...
Si, te lo dijera, imagino que me dirías;
que culpa tienes tú. Efectivamente
tú no tienes culpa de nada.
Porque fui yo el que entregó el alma
y entregó este humilde corazón
y lo puse en tus manos.
Que fui yo el que le puse amor
a esa que fue para mi una relación,
que soñé que sería sempiterno.
Autor: Camisa
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