Tú como cada noche,
cual ave llegas a posarte en mi poesía;
y yo cerrando los ojos,
sintiendo que me haces falta,
miro todos colores de tu sonrisa.
Cerrando yo mis ojos
te ví fantástica cada sábado,
después de lavar tu ropa;
en que venías a darme los besos que me diste,
y me entregaste el alma pero te fuiste.
Estuvimos juntos, pero solo yo enamorado
y aunque siento que tu partida me ha matado
duele el maleficio que con tus besos han causado
a este mi terco corazón que esta aún aferrado
a tu alma, tu boca, tu piel y a tus gemidos.
Triste esta noche; solo y compungido,
solo por hoy; cual oferta de año,
quiero decirte que solo a ti te quiero
a pesar que me hiciste tanto daño.
Tal vez para que me mates definitivamente
o borrarte de mis ojos, de mi piel y de mi mente.
Porque vives en mi como un ser viviente
que se ha apoderado hasta de mi sangre
y me hace su sirviente.
Autor: Camisa
CopyRight