Poesía náutica
Tratando de encontrar algunas palabras
que se ahogan con tanta lágrima en el mar;
encontré las suficientes para esta poesía
que lo escribí para ti . Te los voy a dedicar.
Olas de lágrimas de este ancho mar;
de gente que paso y está en el mundo,
con su palabra trabada o ahogada
de mucho y todo lo que desearía decir.
No es solo el destino ni el porvenir
que retienen palabras que se anudan
en la garganta y te hacen sufrir;
sino también el hecho de dejar partir.
Aunque de angustia desbordes o te hiera,
aguantar el dolor como aguanta una fiera
es el sin sabor de amar y ser un iracundo
ante los ojos de Dios allá en el cielo.
Todo aquello crudo sabor del reflejo,
del alma triste y su doloroso dejo.
El sol de este ocaso naranja en el mar
testigo de mi sangre de ella enamorada
se va y enviará la luna, para mi desvelo.
En el transcurso de la noche oscura,
mientras otras almas se desnudan,
el dolor esculpirá una nueva partitura
para la canción que cantaré ese día
con guitarra o con el violonchelo.
Una poesía que termina en canción,
cómo aquellas canciones de antaño,
para el alma cuando te hacen daño.
Autor: Camisa
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