Tú no sabrás
Que te amaba yo demostré,
en pequeños detalles,
intrascendentes para ti.
Jamás sabrás
de mis latidos desesperados
al mirarte cada día;
Menos de la tristeza
que me dejaste,
que me orilló
al filo del acantilado.
Me arrinconó al alcohol,
entre noches y madrugadas
y solo la poesía
me agarraba de las manos
cual catarsis evitando
que me deje caer.
Fue precisamente la poesía
que me tomo de la mano
y me jaló hacia arriba.
Me salvo la vida.
Nunca jamás sabrás
que te acaricie con mis letras,
que te abracé muy fuerte
en con cada verso
cuando te fuiste.
Y que te llegue ha amar
más en cada poesía.
Autor: Camisa
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