Oh, pueblo, hoy te nombro cuando la noche aprende a callar.
Mi temor no huye: camina conmigo,
tiene tus manos, tu rostro
y el polvo de tus calles en los ojos.
Hoy llevo ira en la sangre como un hierro caliente
que sabe arder entre toda la gente.
Mi cuerpo no es un ejército, es parte de la masa en pie;
sosteniendo la memoria de lo que nos negaron.
Tu dolor hoy no me azota: me habita.
Y desde ahí te pienso.
Hoy pido justicia...!
Miro las manos vacías, las bocas cerradas,
los nombres borrados del registro del día.
Si luchamos no será por fuego,
sino porque el silencio ya no alcanza.
Las brasas no queman los ojos del culpable:
Iluminan lo que quiso ocultarse.
No pregunto por condenas.
La muerte ya hace su trabajo.
Yo elijo quedarme; sin desvíos,
con esta obstinación humana
de creer que aún es posible
caminar juntos por justicia y dignidad..!
Autor: Camisa
Escrito en Enero 28, de 2024.